El sistema de depósito (DOA) entró en funcionamiento en Turquía el 1 de julio de 2026, de forma simultánea en 81 provincias y 973 distritos. El consumidor recibe 1 TL por cada envase de bebida elegible que devuelve. La Agencia Turca de Medio Ambiente aspira a unos 25.000 millones de envases al año en la cadena de reciclaje.

El sistema apenas tiene cinco semanas. Esperar en ese plazo un cambio medible en la calidad de entrada de una planta no sería realista. Pero ya se puede hablar de qué esperar, atendiendo al diseño del sistema y a los precedentes internacionales.

Porque el asunto no es el volumen, al contrario de lo que suele contarse. En el centro de Sakarya, la recogida diaria de PET pasó de 200 a 600 kilogramos tras el 1 de julio. Es una buena noticia, pero para una planta la expectativa más valiosa está en otro sitio: los sistemas de depósito no solo recogen más PET, recogen PET más limpio.

Por qué se espera que la botella con depósito llegue más limpia

No pasa por el flujo mezclado

En la recogida convencional, la botella de PET circula en un flujo único junto con papel, vidrio, residuo orgánico y metal, y llega arrastrando fibra de papel, polvo de vidrio y restos de alimentos.

La botella depositada en la máquina de retorno nunca hace ese recorrido: llega sola, en su propio flujo.

Los datos internacionales muestran la brecha con claridad. En los países con sistema de depósito, la tasa de recogida de botellas de PET promedia el 94 %, frente a alrededor del 47 % de los programas puerta a puerta. En California, en abril de 2025, las balas de PET posconsumo del sistema de depósito valían un 88 % más que el PET de la recogida en acera. Esa diferencia de precio traduce directamente la diferencia en contaminación y rendimiento.

La identidad del material se conoce desde el principio

La máquina acepta el envase solo tras verificar su código de barras de seguridad: cada envase que entra queda registrado. Eso debería reducir la proporción de polímeros inesperados que llegan a la línea de clasificación.

La botella espera menos

El depósito es un incentivo. Cuando hay dinero de por medio, el consumidor no guarda el envase mucho tiempo. Un tiempo más corto significa menos degradación por sol y humedad y menos residuo reseco.

Por qué importa para los productores de rPET de Turquía

Si la expectativa se confirma, no ganará una empresa sino todo el sector. La razón es el calendario.

Las exportaciones turcas de rPET van sobre todo a Europa, donde la demanda se endurece. Con el PPWR, desde 2030, los envases de PET en contacto con alimentos deberán contener un 30 % de reciclado posconsumo, porcentaje que solo puede cubrirse con ese material.

Lo que buscará el comprador europeo está claro: rPET apto para contacto alimentario, de alta pureza y con origen documentable. El sistema de depósito puede dar a los productores turcos ventaja en los tres frentes:

  • Entrada más limpia: sale de la línea de lavado con menos pérdidas y genera menos rechazo en la clasificación óptica. Sube el rendimiento de línea.
  • Mayor pureza de salida: abre aplicaciones premium como el botella a botella y la fibra textil de calidad filamento, mejor pagadas.
  • Registro digital: el sistema DOA registra los envases antes de entregarlos a operadores autorizados, creando una cadena trazable. Documentar una declaración de contenido posconsumo resulta más sencillo.

En resumen: la base de materia prima turca mejora justo cuando la demanda europea se desplaza en esa dirección. Ese solapamiento es una oportunidad clara para el sector rPET turco.

Pero la entrada limpia por sí sola no basta

Este es el punto decisivo. Sin la infraestructura de clasificación y granulación capaz de recuperarla con propiedades cercanas al material virgen, una mejor materia prima acaba igualmente como producto de menor valor. La calidad de entrada eleva el techo; quién lo alcanza lo decide la planta.

En nuestra planta de Kırklareli los objetivos están definidos con precisión: 99,998 % de pureza en polímero y, en color, una proporción de colores no deseados, azul claro incluido, por debajo del 1 %. A día de hoy la desviación de color está por debajo del 0,5 %.

Estos niveles son resultado de la inversión en clasificación. Cuatro unidades TOMRA AUTOSORT preclasifican las botellas por material y color. Tras molienda, lavado y secado, dos unidades INNOSORT FLAKE y dos AUTOSORT FLAKE separan color, polímero y contaminantes metálicos a nivel de escama. La escama clasificada se convierte en granulado rPET apto para contacto alimentario en dos líneas Starlinger recoSTAR PET 165 HC iV+. Todo el recorrido está en nuestra página de proceso de reciclaje.

En el lado documental, además del proceso aprobado por EFSA y FDA, nuestros certificados GRS y RecyClass respaldan la declaración de contenido posconsumo con auditoría independiente. Para los compradores del textil, el GRS suele ser el primer documento solicitado.

Qué observar a partir de ahora

A medida que el sistema madure, las preguntas a seguir serán: en qué nivel se asentarán las tasas de recogida, por qué canales y en qué clases de calidad llegará el material DOA a las plantas de reciclaje, y cómo se separarán los precios de bala respecto a la recogida convencional.

Haremos ese seguimiento y lo compartiremos con datos. Hoy está claro esto: la base turca de PET posconsumo crece y se vuelve más trazable, justo cuando la demanda europea se endurece en esa dirección.

Para muestras y datos técnicos, contáctenos.

Fuentes